Estos pendientes reflejan la precisión y el buen gusto de un joyero profesional, combinando diseño contemporáneo con técnicas clásicas de alta joyería. Realizados en oro blanco 18 k, presentan una composición geométrica articulada que aporta movimiento y sofisticación a la pieza.
La estructura se compone de esmeraldas colombianas (0.70 ct) de intenso color verde, talladas con líneas limpias y engastadas en biseles cuadrados, que contrastan armónicamente con diamantes (0.35 ct ) de talla princesa dispuestos en módulos cúbicos. Este juego de volúmenes y formas crea un equilibrio visual elegante y moderno.
Cada gema ha sido cuidadosamente seleccionada y engastada para maximizar su brillo y seguridad, mientras que el acabado pulido del metal realza la luminosidad general de los pendientes. El diseño articulado permite una caída natural, aportando dinamismo y confort al llevarlos.
En conjunto, se trata de unos pendientes exclusivos, ideales para quienes buscan una joya de carácter arquitectónico, refinamiento artesanal y materiales nobles, perfecta tanto para ocasiones especiales como para elevar un estilo sofisticado del día a día.
Estado de las piezas: excelente
Engastes en chatón






